(24) El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay, siendo Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por manos humanas,
(25) ni es honrado por manos de hombres, como si necesitase de algo; pues él es quien da a todos vida y aliento y todas las cosas.
(26) Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habiten sobre toda la faz de la tierra; y les ha prefijado el orden de los tiempos, y los límites de su habitación;
(27) para que busquen a Dios, si en alguna manera, palpando, puedan hallarle, aunque ciertamente no está lejos de cada uno de nosotros.
(28) Porque en él vivimos, y nos movemos, y somos; como algunos de vuestros propios poetas también han dicho: Porque linaje suyo somos.
(29) Siendo, pues, linaje de Dios, no debemos pensar que la Divinidad sea semejante a oro, o plata, o piedra, escultura de arte y de imaginación de hombres.
En su libro (El Creador), Lois Lowry creó un valiente nuevo mundo adonde la comunidad había excluido las elecciones y le había dicho a sus residentes cómo habrían de vivir la vida. Jonás, de doce años, vivía en una gris comunidad utópica de “uniformidad”.
Pero cuando el Dador comenzó a compartir sus recuerdos con Jonás, el niño descubrió que estaba insatisfecho con su mundo:
“Si todo es lo mismo, ¡entonces no hay elección! ¡Yo quiero despertar en las mañanas y tomar decisiones! ¿Una túnica azul o una roja?” Se vio a si mismo y vio la tela incolora de sus ropas. “Pero siempre es lo mismo.”
Dios creó un mundo de variedad, con colores, texturas, sabores y sonidos para que lo disfrutemos. Cuando creó a Adán y Eva, pudo reproducir un producto idéntico una y otra vez. Pero no lo hizo.
Creó personas con diferentes personalidades, expresiones, características, facciones y temperamentos. Esas personas tenían la capacidad de sentir compasión, tristeza, frustración y felicidad. Y, a diferencia de Jonás, eran capaces de hacer elecciones.
Pero hay un lado oscuro en esa capacidad. Algunos podrían elegir ser crueles, hirientes y pecaminosos. Algunos podrían rechazar a Dios. Dios pudiera haberse asegurado de que siempre tomáramos las decisiones correctas. Podría haberlo hecho tomando las decisiones por nosotros. Pero no lo hizo.
Dios no nos hizo para ser marionetas tirados por una cuerda ni robots marchando ciegamente hombro con hombro. Él no impone su voluntad sobre nosotros. Dios nos creó con una voluntad propia, dándonos a oportunidad de elegir si lo amaremos o no.
Sin eso, todos seríamos autómatas, actuando de una manera puramente mecánica. Dios quería una relación con criaturas que lo alabaran y lo amaran libremente. Él quiere que lo busquemos, y “palpando,” le hallemos (Hechos 17:27).
¿Nuestra elección? Amar, servir, y obedecer a nuestro Creador y Dios .... o No.
"Dios eligió permitirnos elegirlo a Él."
Reflexiona:
1. ¿Estoy contento de poder elegir, o simplemente es más fácil tener a otra persona que tome las decisiones por mí?
2. ¿Por qué Dios no se aseguró de que todos lo eligieran a Él?
3. ¿Qué decisiones creo que Dios quiere que tome en estos momentos?
Por favor, mantenga el tópico de los mensajes en relevancia con el tema del artículo.
Lenguaje inapropiado será borrado.
Por favor, no use los comentarios para promocionar su sitio, ese tipo de mensajes serán removidos.
Aségurse de *Recargar* la página para mostrar un nuevo código de seguridad antes de cliquear 'Enviar', en caso de haber ingresado un código incorrecto.
gracias que suave que han puesto esto asi con testimonios ... la biblia en audio bendiciones a todos que estan viendo esta pagina, ... Dios los Bendiga Dios los bendiga por tan bendecida herramienta que... los angeles guardaro... :mgfn :2ok me pueden mandar lo que sigue osea lap... DIOS LE BENDIGA A TODOS LO QUE ESTAN TRABAJANDO PA... gloria a dios por este testimonio nos da mucha ens... dias mejores benjami... me gusta mucho esta cancion es delas mejores del disco la revolucion empieza con uno mismo
necesitamos cambio
venceremos por cristo
somos la revolucion